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miércoles, 7 de marzo de 2012

Llama invisible en verso


Llama invisible en verso



¡Que calor me diste! dijiste aquel día,
Mirándonos por dentro en el horizonte
pies descalzos bajo las burbujeantes aguas,
y el sol que se asomaba a espiarnos
Espejismo en la arena ya sin huella

Tú te apoyabas en mi hombro,
Y yo tus manos acariciaba
y el mar jugando como nosotros ola tras ola
mientras tus cabellos al ritmo de la brisa
descubrían al día, tu rostro ya iluminado

Tú me hablabas al oído temiendo
que nos oyera  el mar o el cielo,
yo enternecido con tu aliento,
la caricia de la palabra y el perfume perfecto,
murmullo que incendia, llama invisible en verso.

Aquella mañana, ocultos en nuestro abrazo,
ni el imponente cielo alumbrante
ni las olas tímidas acariciando nuestros pies,
Se vieron como tú tan sublime,
cogida de mi brazo y hablandome al oido.

¡Que calor me diste! repetiste
Y yo libre en el horizonte
respirando tu viento en poesía
susurro que somete a la duda
como el mar y el viento a la arena 


Licencia de Creative Commons
Llama invisible en verso by Eloy Alberto Munive Pariona is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 2.5 Perú License.

jueves, 19 de enero de 2012

Nueva Romanza


Ya hace un par de meses y motivo de mi curiosidad y ganas por reformar constantemente este espacio un grupo de entradas de esta página desaparecieron sin posibilidad en ese entonces de poder ser recuperadas, me prometí entonces no publicar nada nuevo hasta recuperar aquellos escritos.

Afortunadamente, luego de una búsqueda incansable entre mis archivos, encontré una copia de este escrito que fue publicado en esta página hace mucho tiempo atrás, el documento fue hallado en un viejo disco duro que daba por averiado y que hoy para sorpresa mía dio sus ultimas revoluciones, haciendo posible rescatar varios documentos. 

Este poema fue uno de los más populares en su momento y perteneció a un viejo proyecto en el que tratamos de presentar, como compañía de los escritos, una grabación (también rescatado del más allá). Espero nuevamente que este pequeño escrito  pueda ser de su agrado y prometo apaciguar mi curiosidad para no generar nuevas perdidas.


Nueva Romanza





Y es por eso que te digo amada mía,
que hay aún camino por evadir,
lamentos obligatorios por pasar
y pocas risas que no habremos de disfrutar.

Quizás el tiempo no pueda curar la herida que no produjo dolor en ti,
quizás el tiempo sólo aumente mis defensas ante aquel mal
que por bien estuve al padecerlo.

Amada,
tú en tu lejanía estuviste a centímetros de mis pensamientos,
yo en mi querer no alejarme
estuve más lejos que mi fascinación por imaginarte
y ambos tan irreconciliables... tan contrarios... tan dispersos.

Amada,
enseñame a quererte cuando así no haz de quererlo
muéstrame lo que equivocadamente hice para otra vez permitírmelo,
muéstrame tu sabiduría al equivocarte conmigo...

No temas amada,
que la noche no esta cansada de oír mis lamentos,
tal como yo ella sabe de soledades y silencios,
sabe que sin luna y estrellas nadie ha de mirarla,
sabe que sin tu risa y tu mirada mi mundo se apaga.

Eloy Alberto Munive Pariona

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Nueva Romanza by Eloy Munive Pariona is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.

martes, 19 de octubre de 2010

Isis (Lado A)

Isis


Supe que era una ninfa de mente lucida, ajena a creencias, a supersticiones o habladurías. Una mente libre, entrenada en la lectura, entregada al amor por las letras.

Cuando nos veíamos, cuando salíamos a caminar, había mucho de tan poco que todo resultaba suficiente, provechoso, no nos ahogábamos en pensar a quien le tocaría decir una humorada para que el otro riese, ambos cómplices sin rumbo definido echábamos risas en los surcos de cemento, frente a las luces de neón y la publicidad atosigante en las calles que vende hasta el aire.

Pensábamos y poco decíamos, había tanto de que hablar pero preferíamos el silencio complice, caminar cogidos de la mano era un mejor lenguaje, el que apoyase su cabeza sobre mi hombre ramillete de las mejores palabras y que yo la besara era cantar en nuestro idioma artificial, intimo, indescifrable, formula aún no revelada, la afinidad por alguien, el cosquilleo en la nuca, el nudo en la garganta, las mariposas en el estomago.

Isis iba por el camino pedregoso, corría, saltaba, jugueteando con las mariposas, esquivando a los zancudos, golpeando a las avispas, sonriendo con los lirios y margaritas, para luego terminar huyendo despavorida al ver un abejorro volar directamente hacia sus ojos. No vivía un paraiso aparente, vivía en la urbe como todos, entre sonidos de bocinas, de cables tendidos casi hasta el suelo, de sangre humo emergente de fumadores compulsivos, de mentiras repetitivas en proceso de purificación secando en quioscos, de falsedades con sus mejores vestidos, de publicidad y de consumo, sin lluvia ni cielo azul, sin humanidad pero con mucho hombre.

Su caminar siempre fuera de ritmo, convertía escenarios adversos en aventuras extrañas, temeraria enfrentaba los peligros con gallarda ingenuidad y despreocupada caminaba cruzando su paso con mal pensantes, delincuentes desinhibidos, enfermos mentales y uno que otro peatón tan vulnerable como ella pero alerta.

Isis no temía, llevaba consigo un peso mayor al temor, el de la curiosidad. Develar los secretos de las calles, los rincones menos conocidos, los parques bastante escasos era su deseo impostergable. Conocía de restaurantes, de librerías, de cafés, quioscos, ambulantes, monumentos, museos... todo cuanto el común transeúnte casi ni se entera.

Jugaba con cuanto columpio se encontrase, trepaba por las barras paralelas, hablaba con extraños, leía en los parques, sonreía cuanto rostro confundido se le cruzara, angel que me costaba entender, pues en mi muy pensada existencia, me sumergía en ideas contrarias, la dialectica perpetua, la indecisión y la malsana inacción...

Isis terminar estas lineas por más que quisiera no debo ¿será la practica la que logre replicarte quizas como en mis recuerdos? ¿serán las ganas?

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Isis (Lado A) by Eloy Munive Pariona is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 Peru License.

lunes, 8 de febrero de 2010

Retorno 1

Empezaré este breve escrito repitiendo lo que una noche, no hace mucho puse en mi nick en el msn: "Cuando una persona hace una cosa soberanamente estúpida, siempre la hace por los más nobles motivos." No soy autor de esto que bien escrito esta, pero me hubiese encantado escribir cosa parecida, o quizas esa otra gran frase "Es muy difícil no ser injusto con lo que uno ama". Pero a que voy con estas dos simples frases que a mi parecer resultan dos verdades aplicables a mi realidad. Voy a que fui injusto y que lo seguiré siendo, a que hice cosas soberanamente estúpidas, una tras otras, y cuando pensé que alguna buena estratégia eclosionaba, me salia una autoemboscada, un intento casi suicida. Fue allí, en lo mas hondo de lo que pensado pudo estar, que me di cuenta de que estaba embelesado, obnubilado con una damisela de raros procederes, alguien que lo daba todo sin aviso, pero que fuera de tono y patrón definido te quitaba hasta lo que no dio. Era un ángel rebelde, de los más bellos, con los ojitos dormilones y una sonrisa ingenua, me encantaba cuando me respondía negativamente, era una mezcla de convencimiento inquebrantable con un pisca de duda que invitaba a convencerla y cuando de sus besos yo gozaba hasta lo bailarín me salia.

No pedía escritos, pero se los daba, no pedía canciones, pero para ella yo cantaba, no recuerdo que me pidiera algo cuando ella me queria cerca suyo, las peticiones, las reconsideraciones vinieron luego, junto con la noche adelantada, con el atardecer nublado, con el cielo gris aniquilador de la noche, seco, oscurecido, eso fue todo lo que represento su partida.

Y sin querer hoy estoy escribiéndole, indirectamente, escondido pero valeroso desde este blog. Ya no es una carta que llegue a su puerta, ya no es un e-mail más por leer, es un testimonio abierto, palabras esparcidas al viento que me gustaría que ella leyera, y de imaginarlo la emoción me quita el sueño , el cansancio de casi 11 horas de trabajo, de muchos días sin pena ni gloria... Me encantaría tener esa imagen en mi mente, viéndola leer algún escrito mio, cogiendo con una mano una hoja lastimada de tanto doblez, con la otra apoyar el pulgar sobre sus labios dibujandose con los dedos una sonrisa, enrojeciéndose las mejillas, respirando para mi...

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Retorno por Eloy Alberto Munive Pariona está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 Perú License .

sábado, 28 de noviembre de 2009

Celestia Noctis



Celestia Noctis


Noche,

Inmensos son tus testimonios e historias

Temor de lo que aún no viene, lamentos del presente

Quiero cómodamente hoy dormir

Pero eso no se le permite a este seudoviviente


Oscuridad, silencio, complicidad y soledad

Sumergido estoy entre tus mareas

A punto de ahogarme entre tus dilemas

Luchando por no desfallecer


Nadando voy en busca de una isla pequeña

Entre tu mar inmenso, repleto de recuerdos

De emociones, de lamentos

Pero tierra no logro ver, ni dulces ilusiones tener


Y mientras aumentas mi soledad con tus remolinos,

Con tus tormentas salvajes, con tu espacio;

Tu niebla me niega por sobre tus aguas

Verme a mí mismo bajo el infinito cielo.


Noche, eres la suma de los días que no agito

Eres la explosión de lo que yace bajo el misterio

Subrepticio, encubierto, esotérico

Derrotado y abandonado en el paroxismo


Escaparme de ti sólo con la muerte… noche

Pero aquel sueño eterno he de vivirlo en otro instante

Por el momento sólo quiero rezumar tus agonías y mis pesares

Entre tu mar y tu eterno cielo...

Entre mi niebla y mi queja sin consuelo.


Eloy Alberto Munive Pariona

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Celestia Noctis por Eloy Alberto Munive Pariona está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 Perú License .

sábado, 7 de noviembre de 2009

Bastas Paranomasias

Urgando entre papeles de hace mucho tiempo atras, encontre uno de mis primeros poemas, recuerdo que le vi algunas luces en ese entonces. Al leerlo rememoré viejas historias, que seguramente he de contar luego aqui en dimemas o en sinceridad. Sin más preambulo les presento Bastas Paranomasias.

Bastas Paranomasias

No bastarán días sin noches
como aquellos antes de estos,
esas que mañana quizas sean
y que nunca fueron.

No bastarán lagrimas tuyas
en un mar sólo mío,
sólo mío en tu conciencia,
sólo mio, pero más tuyo.

No bastarán como bastaron
lagrimas y risueños cantos
dudas, quejas y falsas caricias
creencias que estan lejos del alba.

No bastarán ni hoy, ni ayer
pues el mañana está ausente
y la ausencia no basta en tu aroma
y tu aroma no basta en mi tristeza.

Y sí que no basta después de tanto,
tanto que para tí es nada,
nada que para mi es un te amo
Pues el tanto y la nada no bastan
ni bastará lo que algún día bien soñamos.



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Bastas Paranomasias by Eloy Alberto Munive Pariona is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Oscuridades violáceas

Oscuridades violáceas

Haz de abrazar mis sombras en el tenue horizonte
Indomable yo en tu corazón, lontano yo en tu pensamiento.

Haz de tratar oír mis palabras de forma permanente,
Calmar tu sed de ansiedad en días de sueños frustrados
Pues son sólo en esos momentos de gloriosa locura tuya
En los que con paso valeroso, puedo aun ser escuchado.

Y haz de querer tocar mi rostro con un golpe hiriente
Pues con caricias tu corazón no es mío, ni será mío el sentir tuyo .

Pues haz de querer abrazar mis escritos ¡y sí! De abrazarlos,
De atosigarlos en lúgubres latidos de olvido,
De querer que estos marchitos reclamos, clamen de alegría,
Que clamen por una maldita esperanza muerta en combate
Herida y humillada fruto del desquiciado recuerdo mío.

Y haz de abrazar mis sombras en el tenue horizonte
Yo distante en tu pensamiento e indomable en el sentir tuyo.

Eloy Alberto Munive Pariona

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lunes, 17 de agosto de 2009

Hambre de Palabras

Hermano lobo, sé que anduviste esperando por un comentario mío, así que en la plenitud de mi incapacidad, le dedico a tu ingenio este pobre escrito.

Hambre de Palabras

He pasado noches mágicas, contigo Soledad que me visitas cuando menos te espero. Hoy apareciste mientras me resignaba a no verte más, mientras me entregaba nuevamente al fatalismo de ser como soy, en una vida que nunca fue fatal, sino llena de fortuna.

Seguramente Soledad te encantaría verme con un ademán particular que te indicase cuando es que te espero. A cambio de ello, nunca te deje verme mirar a la luna con un cigarrillo en la mano, quemando el tabaco en los pulmones, lanzando señales de sangrehumo por la ventana. Tampoco me deje ver como El Pensador, petrificado en la desnudez de la contemplación absoluta. Menos posible me ha de resultar apoyar la cabeza cansada de sufrir como Vallejo, mientras ensayaba las lágrimas que le brotarían luego por los dedos, trazos que se sujetaron al papel como la raíz de una higuera se aferra a la vida.

Pero el cigarrillo, Soledad, lejos de apaciguarme, me genera malestar y me pierdo más en los medios que en la finalidad. La postura de ”El Pensador” de Rodin me genera incomodidad,y últimamente me saturo con prendas como para mantenerme desnudo sin saber si haz de venir . Esperarte no es como estar a las puertas del infierno, aunque a veces resulta ser desesperante.

Pero para que dar señales Soledad, Vallejo no usaba esa ya sabida postura para llamarte, solo detenía por momentos su mirada puesta en la realidad. Su instinto de poeta, de indisciplinado lo obligaban a descansar en su afán por conocer lo que terriblemente nos toca vivir como hombres con hambre y sin humanidad.

¿Para qué una señal?, si te tengo cuando menos te pido, pero quizás esos sean los momentos más exactos, cuando el enigma se resuelve, cuando la arbitrariedad da paso al discurso. La soledad no equivale a evitar la compañía Soledad, es esperarte, para así esperar juntos luego mi llegada, quizás llegue con algún regalo para nosotros, quizás sin nada.

Allí donde suelo perderme, en el mundo de las ideas puras, no existen las palabras Soledad. Es un mundo donde las ideas se encuentran ya desarrolladas pero donde no se puede pensar, y por más que esto se intente, el pensar te lleva a no pensar en nada Soledad,

Pero él que te piensa bajo palabras inexactas te tiene mientras esperan y aquel que se pierde en lo ininteligible buscando aquello que no esta extraviado (los absolutos inexpresables, el busilis del que sólo una fracción nos llega con la intuición) nunca te encuentra y sin haberte hallado te pierde. Y te calla en su incapacidad por exponer lo que sabe que existe pero que no puede decir. Por eso es que regreso cuando me visitas Soledad, para pensar en algo, de algo, a propósito de algo.

Para poder existir conforme te pienso con palabras, dejare de ser ese mochilero de lugares tan lejanos, el campeador de cuanto misterio haya que derrotar, el salmón para el que no existe embravecido rio ni buena muerte que sobrepasar. Me quedaré más en lo cercano, dejare el éxtasis angustioso de un largo proceso indagatorio en su resolución, por la no menos difícil tarea del logos.

Hoy ha nacido en su muerte el huérfano de ideas complejas, hoy se engendró el malnutrido pensador hambriento de palabras, hoy su hambre voraz es más que su ausencia de humanidad como hombre que es. Quizás en esta nueva tierra baldía te encuentre Soledad… quizás allí me encuentre.

Eloy Alberto Munive Pariona

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Based on a work at dimemas.blogspot.com.

lunes, 20 de abril de 2009

Segunda resurrección de este blog

Parece ser, que para mis allegados y para mi el año recien comienza por estas fechas. Esto, devido a que los primeros meses resultan ser abrumadores y más aun por el cierre de algunas etapas en mi vida (acabe la universidad y estuve enfrascado en los papeleos que ello demanda).

Al grano este blog seguirá funcionando. Acabo de publicar 2 poemas más de mi gran amigo Pool Galvez "Ayer" y "La guerra del tiempo y el anodino" dos grandiosos escritos que de seguro les encantará. Prometo también publicar más poemas o escritos mios, creo que estoy en deuda con ustedes puesto que el año pasado publique muy poco de lo mio.

Espero de su parte, que nos sigan leyendo y que sigan comentando. La poesia aun vive, y este blog si no resulta ser solo una ficción o un delirio colectivo de quienes escriben, trata de contribuir con ello. GRACIAS

Eloy Alberto Munive Pariona

domingo, 23 de noviembre de 2008

El beso que no nos dimos

Y esperando es que estoy, mientras pienso y repienso una y otra vez tu imagen dibujada en mi mente. Dejando de pensar para luego sentir profundamente y el pensamiento es aniquilado y el sentir es el dominante.

Cojo un cigarrillo y decido acompañar al recuerdo, ese que se va quemando conforme el tabaco va cediendo el elixir que acobarda mis quejas, mi soledad mientras te escribo. Y es que mientras voy aniquilando esta suerte compuesta con recuerdos, es que voy preparándome para seguir esperando, voy ensayando aquel beso que viene contigo, voy pensando cada vez menos y sintiéndote cada vez más.

Y ya en mi cada vez menos pensar y más sentir, es que trato de despegar, de volar al compás de tu pulso, de perderme en tu fragancia, en tu dulzura, en tu elegancia. Verterme quiero sobre tu boca para luego recogerme conforme mis labios se muestren más fieros, volverme humo del cigarrillo que encendí para pensarte será el deseo que ahora tú ansías y en pleno éxtasis hacia tus pulmones, sentenciaré a que te quedes con mi esencia. Luego de aquel tiempo tan solemne regresaré por tu aliento para sumergirme en el cuerpo que va conectado al tuyo, ese que fue antes mío pero que ahora se encuentra lleno de ti. Ambos hicimos el mismo viaje, y ahora ambos no sabemos quienes somos, ni a donde vamos.

Y conforme pasa el tiempo, ya ni siquiera queda la sensación del pasado, sólo queda el silencioso y calmo intemporal que he creado, perdido en la insensatez de haber hecho algo que aun no ha ocurrido, pues cada vez pensé menos y te sentí cada vez más...

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miércoles, 9 de julio de 2008

Sumergido en nuestra utopía

Sumergidos en nuestra utopía




Yo jugaba a estar en una de sus pinturas mientras ella pintaba mi mar de inconciencia, de obsolescencia, de finitud irremediable. Yo sumergido en letras paralelas a estos colores perfectos, grises, violetas, míos, firmando con ideas cada pincelada, tratando de que cada color mío resonara, se evaporara, encontrara su libertad en su mirada. Ella en aquella barca esperando a que esto sucediera, con el tiempo detenido, escuchando el grito de aquella lejana artista, alarido que aun resuena como una segunda conciencia, quejumbrosa y a la vez edulcorante, quimérica e inevitable.


Este mar que para muchos era obsolescente, para mi era la vida misma, y era ella talvez la felicidad prometida, ¡pero no! Era más, era más que incluso ese imponente cielo, era más que la sutura que me selló la mente después de la terrible fractura que me ocasionó la existencia, era más que la lluvia y que incluso la barca por la que navego, más que la procacidad en la que me mantengo, más que la tranquilidad misma de ser ella, mucho más.

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domingo, 24 de febrero de 2008

Para Mía

Para Mía


Mirando desde aquella ventana, que tu antes mirabas y que ahora nadie mira, veo aquella esquina donde tu siempre estabas a la hora menos indicada, en el día menos esperado. Y ya ni el fervor mio con que te veía, hoy consiguen dibujar en mente, la copia fidedigna de tu silueta apenas tenue.
Más que con todo el desprecio que ahora encierra este marco que junto al cristal que lo embellece, reposa mi rostro impávido en lo ya no realizable, viendo sin ver lo ya existente, sin mirar mas allá de esta ficción.

Y para que mirar si lo que veo no es lo que antes llenaba mi retina de extrema dicha, o es que acaso, mejor preferiría, el recuerdo palpable del aire que respirabas y que por obra del viento llegaba hasta mis manos, aun cálido, aun respirable, aún de ti; o es que en cambio prefería el recuerdo sonoro de tu encanto, ese que aun resuena en mis pálpitos, esa acústica bendita al oírte llamarme, eco que quedo grabado en mi pulso, que vino para no irse.

Y mis ojos de dolor, yacen perdidos entre mis labios y no puedo hablar más de lo que no veo. Y la legaña que se encuentra atravesando el deseo, da fe de esta infección. Y mientras te muestras cada vez más ausente, mis oídos resignados a no escucharte, resuenan como si tu en tú lejanía pensaras en mi.

Y ya no refleja esta ventana aquel rostro extraviado en las ganas de ser correspondido, y ya no se encuentra ese calor de su fría respuesta, ahora tan solo refleja rostros que no quieren ser imitados, rostros ajenos a su brillo, a su iridiscente clamor de espejo muerto.

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